En la avenida Frangipani una alcantarilla sin tapa causa inconvenientes entre los conductores, pues las llantas se deterioran cada vez que pasan por los bordes.
Las tapas de alcantarilla siguen siendo hurtadas por los orates, quienes las venden a empresas dedicadas a la compra de estos materiales.
La situación también afecta a los residentes del corregimiento de Curundú, que tienen que transitar por esta área, que es poco visible en horas de la noche y pueden caer al profundo agujero ubicado en la vía.