Las aguas estancadas son parte del panorama con el que conviven a diario los moradores de Arraiján.
Recientemente sólo fueron necesarios unos minutos para que las calles quedaran intransitables por la obstrucción de las alcantarillas.
Las autoridades han manifestado que el problema de desalojo de las aguas se debe a la acumulación de basura y desperdicios que las personas arrojan a las cunetas.
En la literatura médica no hay referencias de recuperación ante la intoxicación con dietilenglicol.