La Asociación de Aldeas Infantiles SOS denunció ayer que el magistrado de la Dirección de Responsabilidad Patrimonial (DRP), Ricardo Acevedo, le retiró a esta ONG, la custodia de la finca La Escondida, ubicada en Chiriquí, para entregársela a Jorge Iván Barroso, directivo de la Autoridad Nacional de Ambiente en esa provincia.
En una carta dirigida a la presidenta Mireya Moscoso, la tesorera de la Aldeas Infantiles SOS, Reinhilde Monsberger, precisó que, desde 1990, su organización ha gastado unos B/. 120 mil en el mantenimiento de la finca, que fue propiedad del ex dictador Manuel Antonio Noriega.
Monsberger pidió a la mandataria que gestione la anulación de la adjudicación de La Escondida a Barroso y la regrese a la Aldeas Infantiles SOS o de lo contrario deben reembolsarle B/. 120 mil a su organización.
La directiva de la Aldeas Infantiles SOS pretendía convertir La Escondida en la sede académica de esta organización internacional, para formar y entrenar al personal que tiene esta entidad en el mundo, según explicó Monsberger.
Recordó que la Asociación de Aldeas Infantiles SOS ha invertido B/. 20 millones en la guarda, crianza y educación de niños huérfanos, abandonados y maltratados, la cual se divide en la construcción de proyectos y manutención de más de 500 niños y jóvenes hasta su completa independencia.