Washington.- El canciller de Panamá, José Miguel Alemán, inició ayer una ronda de conversaciones con altos funcionarios del gobierno de Estados Unidos sobre problemas pendientes entre los dos países, después de allanar el camino para un eventual apoyo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el litigio de la limpieza de los explosivos no detonados que quedaron enterrados en las antiguas bases militares en este país.
El programa oficial de la visita de dos días que el canciller realiza a Washington se inició con un encuentro en el departamento de Estado con el secretario adjunto para Asuntos Hemisféricos, Peter Romero, y funcionarios especializados en asuntos de Centroamérica.
Alemán, asesorado por el embajador Guillermo Ford y miembros de su equipo de trabajo, expresó el deseo de su gobierno de salir del estancamiento en que se encuentran las gestiones bilaterales iniciadas hace casi un año en las áreas de seguridad, comercio, desarrollo social y el uso de los instrumentos legales para acabar con el narcotráfico y otras amenazas a las instituciones democráticas.
La reunión, que había sido programada para durar 45 minutos, duró hora y quince minutos, y por lo menos un funcionario del departamento aseguró a este corresponsal que la reunión fue "positiva". Anteriormente, hablando en privado algunos expertos se habían expresado escépticos sobre el resultado de la reunión.
Por su parte, Alemán aprovechó el encuentro para reiterar el malestar que se ha creado en Panamá por la repentina inclusión de este país en la lista de los que no cumplen debidamente con la ejecución de medidas para combatir el lavado de dinero.
También enfatizó la frustración que siente sobre las demoradas gestiones sobre la limpieza de los pentágonos de tiro, señaló durante una conversación telefónica con este corresponsal.
"Tuvimos que recurrir a la ONU porque hasta el momento Washington no se ha movido en su negativa de cumplir con lo pactado, o sea que los polígonos queden libres de explosivos y tóxicos que representan un peligro para nuestra población," declaró, refiriéndose a la entrega el martes de un pliego al secretario general de la ONU, Kofi Annan, en el que acusa a Estados Unidos de "incumplimiento de sus obligaciones" en el caso de los polígonos.
"Hemos solicitado que el tema se incluya en la agenda de la próxima Asamblea General," señaló. "Lo malo es que todavía tenemos que esperar un año hasta que se discuta en el foro mundial".
En su presentación en la ONU, el canciller reconoció la autonomía de Panamá para dotarse de un instrumento propio en el que puede contar con un foro seguro de apoyo a la pequeña república en sus gestiones con países mayores.
La extensión del encuentro con Romero sorprendió debido a que el funcionario se encontraba en medio de varias reuniones sobre la crisis peruana. El departamento parecía estar en continuo contacto con su embajada en Lima siguiendo cada paso el desarrollo de la situación política en ese país tras el anuncio del presidente Alberto Fujimori que llamará a nuevas elecciones y el enigma que representa la desaparición del asesor de seguridad, Vladimiro Montesinos.
Antes de la visita con Romero, el canciller y su comitiva, asistió a una detallada reunión con William D. Rogers y Tom Milch., abogados de la firma Arnold & Porter que asesoran al gobierno panameño en la disputa sobre los polígonos.
La tesis de llevar al organismo mundial el entredicho con Estados Unidos recuerda a la política del gobierno del general Omar Torrijos y su canciller, Juan Antonio Tack, quien firmaría en 1974 un acuerdo para "renegociar" los tratados que regían sobre el Canal con el entonces secretario de Estado Henry Kissinger.
Como una clara iniciativa calculada a fortalecer la posición de Panamá frente a Estados Unidos, el gobierno de Torrijos invitó al Consejo de Seguridad que se reuniera en la república ístmica seguro de que la mayoría de los 15 miembros del órgano cumbre de la ONU apoyarían las aspiraciones panameñas.
Alemán, en la reunión con Annan, apuntaló que optó por llevar al seno de la próxima Asamblea General de los 189 países miembros de la ONU, recordando que hace un año, hablando ante la asamblea anterior, la presidenta Mireya Moscoso expresó su "confianza en que las diferencias con Estados Unidos serían resueltas satisfactoriamente y en un plazo prudencial" Al finalizar anotó que "lamentablemente no se han podido zanjar aún".
Además de las reuniones en el departamento de Estado, los funcionarios panameños también sostuvieron discusiones con funcionarios de la oficina nacional antidrogas así como con el Dr. Arturo Valenzuela, asesor para Latinoamérica del Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca.
Anteanoche, Alemán y Ford fueron agasajados durante una reunión en honor del presidente del Senado, Trentt Lott, y del secretario de dicho organismo, Gary Sisco. Los funcionarios luego cenaron con el ex-senador Howard Baker.