Lo peor de todo es que las personas que caminan en horas de la noche, podrían tropesarce y caer. Lo mejor sería reemplazar la tapa y velar que en el sitio, el cual es concurrido por turistas, se reduzca el riego de accidentes.
En el Casco Antiguo podemos apreciar una gama de tendencias arquitectónicas: francesas, italianas y españolas. La italiana se plasma a través de los principales edificios públicos de inicio de este siglo.