Más de 6 mil hectáreas de manglares fueron devastadas en los últimos 30 años por la falta de educación en cuanto a la explotación sostenible de los recursos naturales, informó Lourdes Lozano, especialista ambiental, durante la presentación del Estado y Conservación de los Manglares en Panamá.
Lozada aseguró que la corrupción por parte de las autoridades, que confieren permisos para la compra y venta de terrenos en áreas consideradas protegidas, es una de las principales barreras para la conservación de los manglares.
“Más educación y organización por parte de las comunidades, responsabilidad social empresarial y activa participación de las autoridades, instituciones privadas y gubernamentales son necesarias en esta lucha”, afirmó Lozano.
Áreas como los golfos de Panamá, Chiriquí, San Miguel y Montijo, donde se concentran las mayores extensiones de manglares y gran desarrollo humano, son regiones que presentan una notable vulnerabilidad y depredación del recurso natural más rico y productivo.
El informe fue presentado ayer en las instalaciones de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE).