Pendientes por la aparición de 68 casos de brucelosis bovina en Chiriquí, se mantienen productores y autoridades del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA).
El mayor de los casos se ha detectado en el sector de Potrerillos, en el distrito de Dolega, en donde ya se han sacrificado unas 60 reses que dieron positivas con el virus, y se ha podido identificar algunos otros brotes de la enfermedad en sectores diferentes.
Virgilio Vergara, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN), explicó que se ha dado un brote de la enfermedad, producto de la introducción de ganado infectado proveniente de otra provincia.
Manifestó que mucho antes que se presentara esta situación habían solicitado una inspección de cuarentena estricta en Aduanas, para precisamente controlar la entrada de animales enfermos.
Apuntó que esto es muy perjudicial para la ganadería de la provincia, pues de generarse en los próximos días más casos, podría decretarse una cuarentena general, lo cual sería grave para el resto del país, toda vez que en esta región se adquiere más del 80% de la carne bovina que se consume en el país.
Aunque informó del brote aclaró que no con esto se quiere alarmar a la comunidad productiva de la provincia, pues apuntó que desde que se detectaron los casos se ha estado actuando rápidamente para erradicarlos.
Cuestionó la poca vigilancia y la poca ejecución de los programas del departamento de Salud Animal, lo cual se da ante la falta de recursos en los laboratorios de las entidades de gobierno encargadas de velar por la seguridad animal.
Por su parte, el director del MIDA Tomás Armuelles, aclaró que el brote se ha logrado mantener únicamente en un solo lugar dentro de Chiriquí.
Indicó que todos los animales que han salido positivos con la enfermedad han sido sacrificados, y están haciendo las investigaciones para detectar el origen del virus.
Chiriquí fue catalogada hace pocos meses como libre de brucelosis.
La enfermedad no provoca reacciones o consecuencias colaterales al ser humano, sino únicamente al hato que una vez es detectado con la enfermedad tiene que ser sacrificado.