Unas 130,000 personas que viven en 190 zonas vulnerables a desastres, como deslizamientos e inundaciones, corren peligro ante el inicio de la temporada lluviosa.
Esta semana se reportaron las primeras inundaciones del año, y ante los pronósticos de la Oficina de Análisis y Vigilancia Meteorológica de la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A (ETESA), el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) declaró a partir de ayer una alerta verde.
La alarma se dio para Chiriquí, Bocas del Toro, comarca Ngöbe Buglé, Veraguas, Los Santos, Herrera y Panamá, lugares donde se reportan la mayoría de los desastres.