Pese a que las negociaciones de las presidencias de las comisiones de la Asamblea Nacional concluyeron satisfactoriamente entre los diputados panameñistas y de Cambio Democrático (CD), las secuelas de los enfrentamientos están vigentes.
En dos semanas la bancada de CD se impuso tres veces a los panameñistas, siendo el primer golpe el 1 de julio cuando escogieron a Héctor Aparicio como presidente de la Asamblea.
Luego escogieron a ocho miembros de CD para representar al Legislativo en el tema de las reformas a la Constitución sin tomar en cuenta a sus aliados, y finalmente lograron ocho de las 15 comisiones, entre ellas las más importantes.
El panameñista José Luis Varela dijo que ”la bancada panameñista seguirá apoyando los proyectos de leyes que son parte de nuestro compromiso de campaña con el pueblo panameño para traer mejores días para Panamá. Cualquier tema político nuevo que venga, como la segunda vuelta u otro, esperamos que esta vez sea discutido con nosotros antes de presentarlo”.
Varela dejó claro que la posición de los panameñista sobre la segunda vuelta no variará.
Si bien CD se impuso en tres ocasiones en estas últimas semanas, en los dos años de la alianza de gobierno los panameñistas detuvieron tres proyectos impulsados por el colectivo fundado por Ricardo Martinelli, entre ellos: las consultas populares, la reelección presidencial y el último, el que impulsaba la segunda vuelta electoral.
En ese sentido, el expresidente del Legislativo, José Muñoz, manifestó que las páginas ya se pasaron, pero que las heridas quedarán, aseverando que ambos partidos se han golpeado mutuamente. "Los golpes han sobrepasado la amistad", destacó.
Pese a que CD obtuvo la mayoría de las comisiones, hay un aspecto que no pudieron lograr, y es tener cinco de los nueve votos en las comisiones (8 de 15). En ellas tendrán cuatro diputados, tres serán panameñistas y dos PRD.