Un día después de los violentos disturbios en El Chorrillo, un fuerte contingente de la Policía Nacional puso orden ayer en el populoso barrio. Antes de que los chorrilleros efectuaran sus manifestaciones, los policías desplegaron un férreo operativo para arrestar a los sospechosos de ser cabecillas de los agitadores.
En la mañana, residentes de El Chorrillo habían anunciado que cerrarían las principales calles del barrio en horas de la tarde, hasta que liberaran a su dirigente, Héctor Avila, y el resto de chorrilleros detenidos durante los enfrentamientos del miércoles.
Sin embargo, la Policía anticipó la revuelta y apostó a sus efectivos, fuertemente armados, en todo el barrio. Al mediodía, unidades de la Dirección de Información e Investigación Policial (DIIP) y la Policía Metropolitana iniciaron una exhaustiva requisa en, por lo menos, una docena de multifamiliares de El Chorrillo. Mientras, unos cuatro vehículos policiales, llenos de antimotines, estaban estacionados a la orilla de la Avenida de Los Mártires, a la espera de cualquier intento de revuelta.
Más de 20 moradores de El Chorrillo fueron detenidos y puestos a orden del corregidor del lugar, Edison Asprilla. La Policía informó que decomisaron varios carrizos con cocaína en un apartamento.
El corregidor Asprilla informó que el operativo tenía como propósito incautar armas de fuego, debido a que en la noche del miércoles algunos chorrilleros dispararon contra policías, desde los edificios.
"Disparaban a los guardias con escopetas y