Nación

¡Alto al escándalo!

Autoridades alertan sobre los efectos negativos y las enfermedades que produce el exceso de ruido.


EN UN serio problema se ha convertido el ruido. En horas del mediodía zonas específicas como Calle 50, se convierte en un sitio estresante en extremo.
Un estudio exploratorio de la calidad del aire y ruido en los distritos de Panamá, San Miguelito y Colón, arrojó que la capital sobrepasa los niveles de ruido permitidos por laS legislaciones nacionales e internacionales.
El problema es causado principalmente por el tráfico de autos y buses, así como los equipos de sonido.
Lo curioso es que en Panamá, mediante la Ley N° 14 del 26 de mayo de 1993, se regula el transporte público de pasajeros y en su Artículo 59 se establece la prohibición total de los radios, troneras y sirenas en los vehículos que brinden este servicio colectivo en el territorio nacional.
La triste historia es que el sector transporte no respeta esta ley y los "diablos rojos" se escuchan a distancia contaminado el ambiente con fuertes sonidos que en ocasiones sobrepasan los límites que puede soportar el oído humano.
Para Mariela Barrera, técnica del Departamento de Calidad Sanitaria del Ambiente del Ministerio de Salud (MINSA), antes se pensaba que el ruido era ocasionado por las industrias, pero el análisis determinó lo contrario e indicó que los automóviles livianos y pesados son los responsables de estos estruendos.
Además, los volúmenes son mucho mayores y por ende los ruidos son insoportables en las áreas donde hay más afluencia de vehículos, tal como lo demuestran las mediciones que se hacen con el sonómetro, que es una herramienta para medir la presión sonora.
Indicó que existen muchos carros en las avenidas que presentan escapes y además los conductores utilizan en exceso las bocinas, provocando un desorden en la ciudad.
La investigación, solicitada por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), revela que hay sectores y avenidas como Calle 50, que tiene entre 80 y 85 decibeles. El Decreto Ejecutivo No. 306 del 4 de septiembre de 2002 y la modificación a los artículos 7 y 11 con el Decreto Ejecutivo No. 1, establece que para las áreas residenciales e industriales los niveles deben ser de 60 decibeles de día (6 a.m. a 9:59 p.m.) y 50 en la noche (10:00 p.m. a 5:59 a.m.).
El documento no excluye las áreas de trabajo y se establece que las personas que laboran 8 horas con actividad mental constante e intensa debeN estar expuestaS a 50 decibeles, mientras que las personas que laboran en oficinas y actividades similares a 60 decibeles (dB) mientras que el resto de los trabajos están entre los 85 (dB).
Panamá América tuvo acceso al informe donde se establecen los puntos fijos de contaminación sonora por niveles bajo, medio y alto.
Los puntos altos se concentran en el Aeropuerto Internacional de Tocumen y el de Albrook, en un centro bailable en la vía Fernández de Córdoba, en la procesadora de Carne y Res Macello en Juan Díaz, fábricas de sulfatos, líquidos y sólido Armonía en la vía Tocumen, en Productos de Concreto en Tocumen, Subestación de ETESA en Condado del Rey, talleres de enderezado de frío en pintura y automotriz, entre otras áreas.
  • En Panamá se estableció un control de los ruidos en espacios públicos, áreas residenciales o de habitación así como en ambientes laborales.

  • Se prohíben los ruidos inoportunos que perturban la salud, el reposo o la tranquilidad de los miembros de las comunidades o les causen perjuicio material o psicológico.

  • Entre las recomendaciones, lo más importante es reducir el ruido de la misma fuente emisora.


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177265
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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