La empresa brasileña Norberto Odebrecht necesitó menos de un mes para predecir, identificar e interpretar el impacto ambiental que podría causar la construcción de los 41 kilómetros que tiene la Autopista Panamá-Colón, valorada en B/.215 millones 859 mil 447.
La rapidez de Odebrecht causa sorpresa entre grupos ambientalistas, que aseguran que el tiempo mínimo que se necesita para finiquitar un proyecto de esta envergadura, es de 3 meses.
El Estudio de Impacto Ambiental (EIA) reposa, desde hace una semana, en la Autoridad Nacional del Ambiente, que tiene hasta el 2 de mayo próximo para determinar si la obra es ambientalmente viable.
La empresa realizará hoy en Chilibre un foro público para sustentar el proyecto.