En marzo de 2006, la página electrónica de Amnistía Internacional publicó un informe solicitando a los organismos encargados de hacer cumplir la ley en Estados Unidos, que suspendan el uso de las armas Taser de electrochoque, hasta que se investigue independiente, rigurosa e imparcialmente sobre su uso.
La organización calificó como una grave preocupación el incremento que se produce cada año por las muertes relacionadas con armas Taser. Mostró inquietud por la falta de un estudio independiente y riguroso sobre los efectos que los dispositivos de electrochoque tienen para la salud.
A pesar de estas preocupaciones, las armas Taser continúan utilizándose en Estados Unidos como instrumento habitual de fuerza y no como último recurso;
"El aumento del número de muertes de personas que han recibido descargas de armas Taser hace que sea más urgente que nunca la necesidad de una investigación completa, independiente y rigurosa", dijo Susan Lee, directora del Programa Regional para América.
Unos 150 personas han muerto en Estados Unidos tras recibir descargas de armas Taser desde junio de 2001 y sólo en el 2005 el número fue de 61, según Amnistía. "La mayoría de los fallecidos fueron sometidos a descargas múltiples o prolongadas" destaca.
Refiere que la mayoría de muertes se continuan atribuyendo a otros factores, como "delirio con excitación" asociado con intoxicación por drogas o lucha violenta. En 23 casos los médicos forenses han indicado el uso de armas Taser como causa de la muerte o factor que contribuyó a ella.
Amnistía Internacional cree que tal vez haya más casos en los que el Taser no pueda descartarse como posible factor de la muerte. Revela que estudios recientes han indicado la necesidad de investigar más los efectos adversos potenciales de las descargas del Taser sobre personas agitadas, bajo la influencia de drogas, o sometidas a varias descargas o a descargas prolongadas.
Aclara que desde que se publicó el documento, en noviembre de 2004, reveló que la mayoría de las personas que murieron tras recibir descargas de armas Taser eran hombres desarmados que no parecían suponer una amenaza de muerte o de lesiones graves en el momento en que recibieron la descarga.
Consideran alarmante que se usen estas armas en circunstancias en que el detenido no representa una amenaza grave.