Pese a que la ACP ha venido trabajando sobre el posible triunfo del Sí, la falta del visto bueno en las urnas, le imponía limitaciones legales que hacen que la propuesta esté en estos momentos “muy en borrador”.
“Con el Sí tenemos muchísimo trabajo por delante para ejecutar la propuesta”, dijo al Panamá América el ingeniero Rodolfo Sabonge, director del Departamento de Planificación Corporativa y Mercadeo de la ACP.
Luego de advertir que en el Canal “no se improvisa”, Sabonge indicó que a partir de la fecha, la Autoridad tiene que adelantar, en forma paralela, varias tareas de mucha importancia a lo interno del país y en el marco internacional.
Y aunque el borrador del calendario de trabajo tal vez esté listo la próxima semana, manifestó que la ACP iniciará a partir de hoy las tareas previas a los trabajos de ampliación.
Lo primero que hará la ACP es elaborar y aprobar la propuesta de aumento de peajes que se presentará a los usuarios, con el fin de empezar a recaudar los fondos que financiarán la descomunal obra.
Esta propuesta debe cumplir un proceso que puede tomar hasta tres meses. Primero debe ser aprobada por la Junta Directiva de la ACP y el Consejo de Gabinete, posteriormente tiene que ser publicada y llevada a audiencia pública internacional para que los usuarios presenten sus observaciones u objeciones.
La Autoridad deberá tomar en consideración todos los planteamientos que presenten los usuarios en la audiencia pública y los que manden a través de correspondencia, antes de decidir cómo implementará el incremento.
Y a pesar que los usuarios han manifestado en forma “unánime” su apoyo a la ampliación, Sabonge espera que el aumento de peajes produzca “reacciones” sobre el monto y el tiempo en que se pagará.
“Estamos conscientes que el aumento producirá reacciones, pero la pregunta que hay que hacer es, qué pasaría en los costos con las nuevas alternativas que tendrían que buscar los usuarios, si la vía se queda sin capacidad”, planteó.
Destacó que los usuarios saben que las alternativas al Canal y las largas filas que tendrían que hacer serían más costosas para ellos. “Lo que hay que definir es cuánto y cuándo se hará el aumento, nosotros no vamos a asumir el costo de la ampliación, eso deben pagarlo los usuarios”, enfatizó.
La ACP propone un aumento de 3.5% anual más un 2% de inflación para pagar, en un término no mayor de ocho años desde la inauguración de la obra, los B/.2,300 millones de financiamiento externo que se calcula que serán necesarios.
Este financiamiento será de carácter interino para sufragar entre los años 2009 y 2011 los picos de mayor intensidad en la construcción. Según la ACP, los flujos generados por el Canal ampliado permitirán recuperar en menos de 10 años los costos de inversión, con una tasa interna de retorno de 12%.
De acuerdo con la ACP, el costo base del proyecto asciende a B/.3,690 millones, los gastos de contigencia a B/.1,030 millones y la inflación durante el periodo de construcción a B/.530 millones, lo que suma los B/.5,250 millones que se calcula costará la obra.
En la actualidad, existen unos 3 mil buques que no pueden utilizar el Canal por sus dimensiones. ¿Problemas?
¿Qué pasaría si algún usuario decide demandar el incremento ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) como sucedió en el año 2002? A juicio de Sabonge, sería “muy difícil” que algún cliente pueda probar que el aumento pondrá en peligro la competividad de su negocio, porque la ACP cada vez que plantea un alza realiza estudios del impacto que tendría en la actividad de cada uno de sus usuarios.
Puso el ejemplo de Ecuador, que en el 2002 encabezó una demanda ante la OMC contra la ACP, aduciendo que el aumento de peajes le restaría competividad a su principal producto, el banano.
Recordó que entonces la Autoridad demostró que el aumento del combustible y de otros insumos estaba muy por encima del de los peajes y sin embargo, Ecuador no los demandó.
En cambio, Sabonge aseguró que Panamá tiene un argumento de mucho peso: la ampliación beneficiará notablemente el comercio mundial en general, aumentará el tráfico marítimo y mejorará la economía de los usuarios. ACP debe reestructurarse
Otra de las tareas importantes a partir de hoy, es preparar las especificaciones para contratar las diferentes asesorías que permitan a la Autoridad “reestructurarse” para llevar adelante una obra de esta magnitud.
“Hasta ahora, la ACP ha tenido una organización orientada a administrar, mantener y operar el actual Canal, aquí no hay estructuralmente hablando, las funciones de administrar un proyecto de la magnitud del que se avecina”, explicó.
Como parte de la reestructuración, la ACP debe crear el marco legal y los términos de referencia para manejar los múltiples contratos que se firmarán con las empresas privadas que participarán en la ampliación. “Todos los contratos tienen que tener una excelencia del más alto nivel en asesoría financiera y legal, es hacer una reingeniería financiera del proyecto”, puntualizó.
Este proceso debe tomar entre tres o cuatro meses antes de realizar cualquier licitación. Sabonge fue claro en precisar que la reestructuración de la ACP no involucra la contratación de nuevo personal en la institución y recordó que la ampliación se hará a través de empresas privadas que manejarán su planilla por contratos temporales.
La Autoridad debe prepararse, además, para administrar este megaproyecto, ya que hasta el momento sólo ha administrado los estudios, y la fase de implementación “es muy diferente”.
La reestructuración incluye fortalecer la Sección de Dragados para enfrentar no sólo la tarea de profundización de los cauces que ha venido haciendo desde hace varios años, sino también la de ampliación y ensanche de la ruta.
Una vez esté aprobado el Estudio de Impacto Ambiental de la ampliación, que según Sabonge no debe demorar más de un año, la ACP iniciará los trabajos de dragado, que es la parte “más estratégica” del proyecto.
Para la ampliación se prevé que será necesario excavar 133 millones de metros cúbicos en los cauces de navegación y dragar 50 millones de metros cúbicos.
Estos trabajos son muy importantes desde el punto de vista de la seguridad, porque tienen que realizarse intermitentemente con el tráfico de los barcos por la vía. “El control del tráfico determinará cuándo la draga entra y cuándo sale”, señaló.
También hay que prever todos los requerimientos de logística para un proyecto de esta naturaleza, por ejemplo, dónde se recibirán, ubicarán y dará mantenimiento a los materiales que se utilizarán en la construcción del tercer juego de esclusas. Por lo pronto, se ha decidido guardar los materiales en la ribera Este en el lado Pacífico y la Oeste en el Atlántico.
Todos estos aspectos incidirán directamente en la elaboración final del proyecto de ampliación del Canal de Panamá.
Otra tarea por definir es la forma y los medios a través de los cuales la ACP rendirá los informes periódicos a la Nación que le obliga la Ley 28.