Comprometido con la Justicia.
- 10 años estará en la Sala Segunda de lo Penal, de la Corte Suprema, José Ayú Prado.
- 28 años tiene como funcionario del MP y fue fiscal especializado contra la delincuencia.
En un acto protocolar realizado ayer en la Presidencia de la República, asumieron formalmente su cargo, el nuevo magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), José Ayú Prado, y la procuradora general de la nación, Ana Isabel Belfon.
El Decreto Ejecutivo que posesiona a ambos funcionarios fue firmado tanto por el presidente de la República, Ricardo Martinelli, como por el ministro de la Presidencia, Roberto Henríquez.
Antes de instalarse en sus despachos, ambos funcionarios se trasladaron a la Asamblea Nacional, donde participaron en la instalación de la segunda legislatura del cuarto periodo de sesiones ordinarias.
José Ayú Prado, quien hasta su designación se desempeñaba como procurador general, fue ratificado como magistrado de la CSJ, Sala Segunda de lo Penal, por la Asamblea, por un periodo de 10 años en reemplazo de Aníbal Salas, a quien se le venció su periodo el pasado 31 de diciembre de 2012.
Igualmente, el nuevo magistrado, con más de 20 años de experiencia en el Ministerio Público, se desempeñó, entre otros puestos , como fiscal especializado contra la delincuencia organizada, primer director de la Dirección de Investigación Judicial de la Policía Nacional y fue el último director general de la extinta Policía Técnica Judicial (PTJ). Por su parte, Ana Belfon, quien asumió como procuradora general, hasta la fecha de su ratificación, se desempeñó como secretaria de Asuntos Jurídicos del Ministerio de la Presidencia.
La nueva procuradora garantizó imparcialidad en la administración de justicia y señaló que la falta de parcialidad involucra el término corrupción.
Belfon aclaró que llega al Ministerio Público “sin prerrequisitos ni mandatos de nadie, con respecto a factores externos a la administración de justicia que afecten el trabajo que debe realizar, a pesar de la cercanía que ha tenido con el Órgano Ejecutivo”.
Advirtió que durante su administración no permitirá la utilización de su nombre para favores personales ni tráfico de influencia.
Igualmente, Belfon indicó que dará seguimiento a los proyectos desarrollados por el procurador saliente, José Ayú Prado, entre ellos finalizar la instalación del Sistema Penal Acusatorio y la construcción de sedes regionales.
Por otro lado, no descartó la utilización de la figura “llave en mano” para la construcción de la Ciudad Judicial, que garantizaría una sede propia para el Ministerio Público.
Antes de la toma de posesión de su cargo, la procuradora general se reunió con los funcionarios de la Procuraduría de la Nación, a quienes les planteó los parámetros a seguir durante su administración.
Belfon garantizó una estabilidad laboral dentro del Ministerio Público, no obstante, advirtió que con miras a bajar la mora judicial, personalmente verificará los informes de los ingresos y las salidas de los expedientes, con lo que evaluará el desempeño tanto de los fiscales como de los personeros. En cuanto a los procesos que llevaba antes de su nombramiento en el Ministerio Público, Belfon aclaró que se está trabajando en lo propio, toda vez que el cargo no le permite continuar con los mismos.
Finalmente, Belfon pidió que se le permitiera adelantar en su labor de forma que la comunidad tenga elementos para evaluar si en efecto cumple con su compromiso de independencia.
En cuanto a los cuestionamientos por su nombramiento, señaló que fue designada conforme lo establece la Constitución.
Belfon prometió una comunicación abierta con los medios de comunicación.