Los análisis realizados a las 56 tomas de agua de la red de distribución de la Planta Potabilizadora de Chilibre y de Miraflores revelaron que no existe presencia de crecimiento de bacterias, pero sí altos niveles de turbiedad.
El ministro de Salud, Franklin Vergara, indicó que la Dirección de Agua y Saneamiento continuará realizando las evaluaciones y los monitoreos a la calidad del agua, a fin de que se garantice la salud de la población.
Asimismo, el Departamento de Protección de Alimentos (DEPA) mantendrá los operativos de vigilancia en las empresas que se dedican al embasado de agua potable y en los lugares de expendio.
En los operativos que hasta la fecha ha realizado el DEPA, en las distribuidoras de agua y en los establecimientos de expendio, en los distritos de Panamá y San Miguelito, no se ha detectado presencia de bacterias y microorganismos perjudiciales para la salud humana.