Periodo de prueba
- En el año 2005 se desarrolló el primer plan piloto para el uso del dispositivo por un periodo de tres meses, y arrojó resultados positivos.
A 500 podría incrementarse el número de privados de libertad que a partir del próximo año puedan beneficiarse con la utilización de brazaletes electrónicos de monitoreo.
Desde el 2005, el Ministerio Público comenzó la utilización del brazalete, con el que se beneficia a cerca de 27 reclusos.
Ángel Calderón, director del Sistema Penitenciario, dio a conocer ayer que recientemente han sostenido una serie de reuniones con los organismos que están detrás de la implementación del dispositivo, entre estos la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para ampliar el marco de utilización de este sistema y hacer las adecuaciones necesarias.
De igual forma, se está tratando de definir a quiénes les va a tocar darle seguimiento al sistema, y el presupuesto de inversión para la adquisición de los equipos, instalación y personal.
Según Calderón, estos temas se están tratando de definir para que a través del Ministerio Público y el Órgano Judicial se determinen los privados de libertad que, de una u otra forma, por motivos de salud o seguridad, se les pueda facilitar un aparato de estos y tenerlos controlados, ya sea en su residencia o con la medida cautelar que dictaminen los jueces.
No obstante, aclaró que el brazalete no se va a contemplar para personas de delitos de alta peligrosidad (drogas, homicidio o violación), sino para aquellos con enfermedades crónicas o que no representen peligro alguno.
En cuanto al presupuesto, Calderón dijo que como no se puede estar improvisando en este tema, van a analizar el costo y cuánto es lo que realmente significa la implementación para tener cifras reales.
“Posteriormente, vamos a ver a cuánto ascendería el costo, para solicitar un crédito extraordinario para el 2013”, sostuvo Calderón.
Reiteró que la idea es acabar con el hacinamiento en los centros penales.