La muerte de una mujer en manos de un agente de seguridad en el Dorado, fue la gota que derramó el vaso. Ayer la Policía Técnica Judicial (PTJ) abogó por la utilización de métodos más rigurosos, por parte de las agencias de seguridad, al momento de contratar un agente privado.
El jefe de Investigaciones Criminales de la PTJ, Wilfredo Hurtado, sostuvo que preocupa la frecuencia con que se registran casos en los cuales agentes de seguridad han sido agresores y víctimas.
Reveló que han efectuado reuniones con funcionarios de la PTJ y dueños de empresas de seguridad para tratar este tema.
"Creo que es el momento de retomar los temas de los perfiles que se deben incluir en el reclutamiento de estas personas", manifestó Hurtado.
Para el funcionario, es importante, aparte de que estas personas sean diestras en el manejo del arma, conocer su perfil sicológico, tipo de comportamiento y darle seguimiento a su historial.
Pero esto último, a juicio de Adames, no se está cumpliendo, pues la norma vigente permite certificado de cualquier laboratorio.
El nuevo decreto establece que los agentes de seguridad privada realizarán, por lo menos una vez al año, ejercicios obligatorios de tiro, bajo supervisión del jefe de seguridad o de un Instructor autorizado por la Dirección Institucional en Asuntos de Seguridad Pública.
Las armas de fuego reglamentarias son el revólver calibre 38 de 4 pulgadas y escopeta de repetición calibre 12 de munición convencional.
El tema laboral también está contemplado.