La violencia doméstica e intrafamiliar es uno de los principales problemas que aqueja a la familia panameña, sobre todo porque existe ahora un nuevo modelo de familia compuesta, integrada por mis hijos, tus hijos y nuestros hijos, expresó Rosabel Vergara, ministra designada del Ministerio de la Juventud, la Niñez y la Familia.
Las palabras de la ministra encargada se dieron en el marco del foro "Las políticas y valores ante la crisis actual", efectuado el jueves en el Paraninfo de la Universidad de Panamá y al cual también asistieron la procuradora de la Administración, Alma Montenegro de Fletcher; la magistrada del Tribunal de Familia, Esmeralda Troitiño y, en representación de la Iglesia Católica, el reverendo Néstor Jaén.
La ministra encargada Vergara mencionó que entre los principales problemas de la familia panameña están la situación de violencia doméstica (intrafamiliar), la situación financiera y la ausencia de comunicación.
Asimismo, se refirió al alto índice de divorcios y al aumento de la tasa de embarazos en adolescentes, invitando a reflexionar si existen elementos que obligan a que ésta prevalezca.
La procuradora Alma Montenegro de Fletcher lanzó la interrogante de que ¿quién garantiza que funcione? el estado de derecho y planteó que la sociedad necesita normas claras que deben ser cumplidas y aplicadas con responsabilidad, pues la administración de los bienes debe hacerse con imparcialidad.
Montenegro explicó que los funcionarios públicos electos o nombrados deben administrar los recursos con honestidad, para resolver los problemas de la sociedad y no así cambiar en cada gobierno los programas.
Recalcó la importancia de la honestidad en quienes aspiran a un cargo de elección porque tendrán la misión de administrar los recursos del Estado.
Sobre la crisis social actual la magistrada Esmeralda Troitiño consideró que se necesita una nueva ética de justicia social y que el Organo Judicial "juega un papel preponderante, pues es un ente que garantiza el estado de derecho, en una sociedad donde se sostienen tus derechos fundamentales cuando son omitidos, amenazados o violados".
Aseguró que para formar una identidad social colectiva es necesario que evaluemos la historia del origen de nuestro país. En tanto, el sacerdote Néstor Jaén manifestó que al ser humano hay que valorarlo en la dimensión individual y colectiva porque Dios es comunidad.
En el mismo orden, indicó Jaén que la Iglesia enfatiza tres principios importantes: la solidaridad, preferencia a los pobres y la subsidialidad.
Sobre este concepto, la subsidialidad, recalcó que los Estados no deben hacer lo que los grupos sociales pueden hacer por si solos, pero sí ofrecerles los recursos a quienes no lo tengan para llevar a cabo mejoras. El foro fue organizado por la Comisión de Rendición de Cuentas de la Universidad de Panamá.