Ante las continuas incautaciones de drogas y armas en el sector fronterizo de paso Canoas, estamentos de seguridad de la Policía Nacional de Panamá se reunieron ayer con funcionarios costarricense para tratar el tema.
El comisionado Raúl Quezada Lagarza, director de la región comprendida entre la frontera tico panameña y Golfito, manifestó que las principales limitaciones que enfrentan en el cordón fronterizo es la falta de recursos para controlar los actos delictivos, por lo que decidieron reunirse con las autoridades panameñas para coordinar estrategias y controlar el tráfico ilegal.
Explicó que tiene instrucciones estrictas del Ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica para intensificar las operaciones y mantener una buena comunicación en los proyectos en contra del narcotráfico.
"La frontera tico panameño es un puente internacional de tránsito de delitos. No escatimaremos esfuerzos para hacer un trabajo conjunto entre Panamá y Costa Rica", dijo.
Por su parte, Pedro Batista, comisionado de la zona Policial de Chiriquí, dijo que se han realizado patrullajes con la policía tica en el área fronteriza que va desde Breñón hasta Cañas Gordas.
Dijo que los organismos de seguridad deben integrarse con el propósito de minimizar los delitos que cometen las organizaciones criminales a través de los diversos puntos de penetración en el cordón fronterizo.