El Ministerio de Salud estudiará la incidencia en Panamá de los contaminantes orgánicos persistentes, utilizados en procesos industriales, eléctrico y agropecuario.
La presencia de los contaminantes datan desde la construcción de la vía interoceánica, cuando fueron utilizados para contrarrestar enfermedades.
Se presentará un informe basado en los compromisos del Convenio de Estocolmo.