Washington- Joaquín Jácome Diez, el ministro de Comercio e Industria, encabezará la delegación panameña ante la Quinta Reunión de Ministros de Comercio del Hemisferio, que se realizará la próxima semana en Toronto, Canadá, según anunció la embajada del país anfitrión en esta capital.
En el encuentro, precedido por una reunión de empresarios que comenzará el lunes, se analizará el progreso realizado hacia el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), el gran proyecto de integración regional que el presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, prometió adelantar en las dos Cumbres de las Américas.
Mientras que Argentina, Brasil y Chile han decidido enviar a la artillería pesada en la persona de los respectivos cancilleres para defender sus intereses económicos, Estados Unidos, en un claro mensaje de que se limitará a los aspectos estrictamente técnicos del comercio internacional, nombró a Charlene Barshefsky, jefa de la delegación.
La lista de las delegaciones fue circulada por la embajada de Canadá junto con 35 páginas de documentos sobre los preparativos de la conferencia que, como en el pasado, se inicia con un encuentro entre empresarios de todos los países de la Organización de los Estados Americanos (OEA), en la que este último año el gobierno de Ottawa ha estado jugando cada vez más un activo papel.
Anoche este corresponsal se enteró de que el embajador Buddy MacKay, el enviado especial para Latinoamérica del presidente Clinton, también asistirá a la conferencia en Toronto, aunque su nombre no figura en la lista circulada por la embajada canadiense.
Un portavoz de la Casa Blanca informó a este corresponsal que toda esta semana MacKay se dedicó a "tiempo completo" para obtener un consenso bipartidista para incrementar los beneficios de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe hasta lograr paridad con NAFTA, que beneficiaría a Panamá, así como a los países del Caribe y Centroamérica.
"MacKay ha hecho todo lo posible para conseguir un voto favorable del Senado," expresó el portavoz. "Por lo menos logró que la oposición no bloqueara el voto que deberá venir la próxima semana. Si es favorable todavía tiene que salvar un voto de la Cámara".
Como el enviado especial ha sido uno de los proponentes más asiduos para que Clinton asista a la ceremonia de transferencia del Canal en Panamá, el portavoz fue cuestionado si ya se había llegado a una decisión y cómo esta sería afectada por la ausencia de MacKay.
"Todo lo que puedo decir es que él sigue luchando, pero aún no hay una decisión final," fue la respuesta.
En los que respecta al ALCA, la piedra angular del plan integracionista que Clinton lanzó en la Cumbre de Miami de 1994, ni los esfuerzos de la secretaria de Estado Madeleine Albright, ni la de varios otros ministros del gabinete de Clinton lograron obtener la legislación necesaria para negociar la expansión de lo que sería, en términos generales, la expansión del trato preferencial que Canadá y México gozan a través del NAFTA a todo el continente.
La Casa Blanca culpa a la mayoría republicana de bloquear los proyectos de ley que autorizarían al poder ejecutivo efectuar los acuerdos para la necesarios para activar las negociaciones. Pero el liderazgo republicano rechaza este argumento anotando que el tema de comercio exterior es uno de los pocos que logra generar un apoyo bipartidista.
"La verdad es que hay más demócratas que republicanos los que se oponen al ALCA por defender a los intereses de los gremios y de grupos que luchan por medidas más drásticas en defensa del medio ambiente," señaló un asesor republicano del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
En otro orden de cosas, varias organizaciones progresistas han formado una coalición que organiza una protesta pública contra la política del "zar antidrogas", el general retirado Barry McCaffrey, que figura como anfitrión de una "Conferencia del liderazgo Antidrogas del Hemisferio" que se realizará en esta capital la próxima semana.
Quizás para evitar que se genere una atmósfera adversa a la política oficial, la conferencia hasta el momento ha tenido el mínimo de difusión pública y la oficina de McCaffrey permanece cerrada durante el fin de semana.
"El "zar antidrogas" está solicitando al Congreso de enviar 1.500 millones de dólares de supuesta ayuda antidrogas a los militares colombianos, que son notorios por sus abusos de los derechos humanos," declaró un vocero del Criminal Justice Policy Foundation.
"Jamás podremos resolver los problemas del abuso de drogas y de la drogadicción en los Estados Unidos exportando nuestra fallida política antidrogas a Latinoamérica," expresó Kevin Zeese, presidente del Common Sense for Drug Policy (Sentido Común hacia una política antidrogas).