"Un gran número de ciudadanos no deposita los desperdicios en el lugar indicado", coincidió la mayoría de voluntarias y voluntarios ambientales, juramentados por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y otras instituciones.
Panamá América conversó con algunos de ellos.
Desde hace muchos años, Rosa Urriola, de la comunidad de Altos de Pacora, ha colaborado con esta institución en la realización de numerosas actividades, tales como reciclaje de desechos sólidos, capacitaciones de costura, huertos caseros, orientación sobre la necesidad de depositar los desperdicios en un lugar apropiado, entre otras.
Euclides Moya, quien trabaja para el Parque Nacional Chagres, es otro ejemplo.
Él tiene nueve años de dedicarse a colaborar en la preservación de este parque.
Se encarga de la limpieza de senderos y de giras para impedir que personas irresponsables realicen talas, entre otras acciones.
"Hacerle daño al medio ambiente, es hacernos daño a nosotros mismos", indicó el voluntario.
Además encontramos a Alejandra Olivardia, quien junto a otros compañeros, promueve campañas de concienciación entre los habitantes del corregimiento de Mateo Iturralde sobre todo en las escuelas.
Según Lizandro Arias, administrador de la Región Metropolitana de ANAM, este programa lo apoyan representantes de los corregimientos de San Miguelito y Panamá, pues la mayoría de los voluntarios trabajan con las juntas comunales.
Entre las funciones destacan, hacer denuncias por tala, venta de animales en peligro de extinción, apoyar en caso de derrames de materiales peligrosos, entre otras.
Participan en el programa voluntarios de los ocho corregimientos, Belisario Porras, Omar Torrijos, José Domingo Espinar, Belisario Frías, entre otros.
Al acto asistieron autoridades de los corregimientos, así como los alumnos de la escuela básica general de Santa Librada.