Recientemente funcionarios de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) en conjunto con miembros de la Policía Ecológica llevaron a cabo un operativo en el que recuperaron 30 iguanas de las cuales 27 se encontraban en período de gestación, según informó Oltimio Valdés, jefe de dicha regional.
Valdés señaló que los infractores fueron procesados y sancionados según lo tipificado en la Ley 24 del 7 de junio de 1997 de vida silvestre, la cual establece los fundamentos protectores de la diversidad biológica.
La iguana verde mantiene un ciclo reproductivo anual fijo, lo que significa que sólo se reproduce una vez al año y en la misma época determinada por la disposición del sol y los recursos alimenticios.
El proceso reproductivo de la iguana se inicia entre los meses de octubre y diciembre con el establecimiento de territorios por parte de los machos o padrote. A partir de diciembre y enero, ocurre la fertilización de los huevos durante la copulación; una vez fertilizada la hembra en el mes de enero a marzo, comienza a buscar un sitio soleado y que mantenga tierra suave para dar inicio al período de desovación.
Valdés hizo un llamado a los ciudadanos en general para que tomen conciencia y colaboren en la protección de la iguana que es una especie en peligro de extinción , ya que de no cumplir con las disposiciones legales podrían ser sancionados con pena de multa o cárcel, además del decomiso de cacería.
Fuentes de la ANAM señalaron que actualmente la institución lleva a cabo proyectos de conservación de la especie y de educación ambiental , como zoocriaderos en diferentes regiones del país con la asesoría técnica como modelo de desarrollo sostenible para proteger la especie.
Por otro lado, se pudo conocer que la administración general de la ANAM a cargo de Mirei Endara y el representante permanente en Panamá de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), Koji Kawai firmaron recientemente los documentos para el programa de seguimiento de cooperación técnica japonesa, del "Proyecto de Desarrollo Técnico de la Conservación de los bosques" (CEMARE) que permitirá la continuidad por un período adicional de 1 año y 6 meses a partir de abril de este año.
Los documentos incluyen un cronograma tentativo de ejecución y un resumen de discusiones sobre el programa de seguimiento de la cooperación técnica por parte del gobierno japonés a través de la JICA, para el proyecto CEMARE que inició en 1994 desde su sede localizada en la antigua base militar de Río Hato en Antón.
Según fuentes de la ANAM, el proyecto ha sido de gran ayuda para los agricultores de esta región, en tanto les ha permitido aplicar nuevas tecnologías en el campo de la silvicultura y agroforestería mediante la ejecución de programas de capacitación.
Agregaron que la firma del acuerdo garantiza que se sigan brindando beneficios a la comunidad, entre los que se encuentran el mejoramiento de los programas de capacitación del CEMARE; diseño y construcción de un subcentro de CEMARE.