EN el Casco Antiguo, este 22 de junio, amaneció más temprano que de costumbre. La visita del presidente Hugo Chávez fue la razón.
Pero, a varios no les importó madrugar. Ese fue el caso de los niños de la Escuela Simón Bolívar, quienes estaban ansiosos desde la semana pasada.
No sólo querían conocer al mandatario, sino que además, esperaban que viera un gran mural que habían confeccionado para él.
Y sus esfuerzos no fueron en vano. No sólo Chávez vio el mural, miles de panameños y extranjeros que seguían los pasos del presidente por televisión, observaron la obra, pues sirvió de fondo para los fotografías y tomas de los periodistas.
La educadora de sexto grado de la escuela, Maribel Frías, explicó los niños fueron los autores del mural y que los dibujos los proporcionó un padre de familia, todo en alusión a los 180 años del Congreso Anfictiónico. "Se trata de las batallas que realizó el Libertador Bolívar".
La directora de la Escuela, Anayansi Arnaez, dijo estar complacida, ya que Chávez estuvo en el plantel y le estrechó la mano a los niños.
Aquel día será inolvidable para ellos, quienes además de la imagen del presidente saludándolos, volvieron a casa contentos con una lonchera que les regalaron.
La mañana avanzaba y los gritos de los simpatizantes de Chávez recorrían cada rincón de San Felipe, mientras él secaba su sudor con un pañuelo blanco. Los niños de la Escuela Simón Bolívar observaban cada movimiento, maravillados.
Los turistas, por su parte, caminaban normalmente por el área, algunos incluso, consideraron que era un buen momento para pasear a sus mascotas.
Las "hormiguitas" o personal de aseo del Municipio de Panamá también estaban en allí desde muy temprano.
Ellas debían encargarse de que en las calles no quedara "ni polvo". Una comentó que tenía órdenes de llegar al lugar desde las 6:00 de la mañana. No obstante, todavía no era momento para actuar.
Varias personalidades estuvieron presentes en el evento, aunque sus rostros no fueron parte del "paquete televisado".
En esa lista de personalidades encontramos a Osvaldo Ayala, el conocido intérprete de música típica, quien se retiró antes que Chávez concluyera su discurso de dos horas.
La visita de Chávez nos permitió conocer a Alfredo Alderete, cocinero del restaurante Ego y Narciso, ubicado justo frente a la Plaza Bolívar. Su historia fue la misma que la de varios funcionarios del lugar.
Le tocó caminar por más de 20 minutos, pero estaba tranquilo, sabía que el sacrificio era necesario. El tiempo pasó y la Plaza Bolívar quedó vacía.
Fue entonces cuando las actrices principales de la historia pasaron a ser precisamente "las hormiguitas".
El lugar era todo suyo y tenían ahora la sagrada responsabilidad de que todo quedara limpio y así lo hicieron.
Anécdotas de un agitado jueves en el Casco Antiguo
Este lugar de la capital fue escenario de gran parte de los actos en honor al mandatario Hugo Chávez.