Nación

Ángela Salazar: de tal palo, tal astilla


Entre el humo y el ruido de los buses y autos, y en el ir y venir de la gente, encontramos a la señora Ángela Salazar, de 62 años, quien se dedica al negocio de ventas de flores en el populoso barrio de Calidonia.
Con 43 años en el negocio, cuenta que desde muy pequeña acompañaba a su madre, de quien aprendió todo sobre este oficio.
Las flores son especialmente traídas de Cerro Punta y son mantenidas frescas y en buen estado sólo con agua.
Sin importar los peligros de residir en un área como Samaria, esta señora se levanta todos los días a las 4:00 a.m. para encarar un nuevo día de trabajo y así poder percibir los primeros dólares con la salida del sol.
Con una sonrisa y muy atenta, nos dice que entre sus flores tiene una gran variedad: gardenias, claveles crisantemos, gladiolas entre otras y destacó que el día en que más negocio hay, es para el día de los difuntos.
El negocio ha variado con el tiempo. Antes se vendía mucho más y era un área donde se podía comprar con toda tranquilidad. Pero hoy hay que tener cuidado con los afectados por la droga, quienes en todo momento están pendientes de lo que está mal puesto para llevárselo, nos dice la señora Salazar.
Tiene dos de sus cinco hijos que la ayudan en el negocio. Todos los días decenas de panameños compran flores por diversos motivos ya que, aunque pasen los años, siguen siendo un regalo especial.
Pero tenga cuidado si va a comprar flores sin saber el significado de las mismas, al menos esto fue lo que nos dijo la señora Angela. "Hay que tener mucho cuidado al comprar flores, puesto que si se escoge cualquiera pudiera, a la hora de regalarla, mal interpretarse la intención, puesto que cada color tiene un poderoso significado.
Por ejemplo, las rosas rojas quieren decir amor y amistad, lo cual está bien si es eso lo que se desea trasmitir. Pero, por otro lado, las rosas o flores amarillas envían un mensaje de desprecio, es por esta razón que se debe tener mucho cuidado a la hora de comprar flores", enfatizó.
La señora Angela se ha convertido en cabeza del hogar, pues su esposo se encuentra delicado de salud; ha tenido que hacerle frente a las responsabilidades, así como cuidar de su esposo.
Las ganancias en un tiempo atrás estaban por el orden de los 50 dólares diarios, ahora el negocio ha bajado tanto, que en ocasiones vende entre 20 y 30 dólares.
Con la esperanza de un mañana mejor, la señora Angela Salazar enfrenta la vida y espera legar a sus hijas lo que su madre le dejó, un puesto de preciosas rosas, que hacen de la vida de algunas parejas, una mejor manera de vivir.


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191211
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América