El director de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), Ricardo Anguizola, retó ayer a los representantes de la cadena internacional de hoteles Decameron a que comprueben con argumentos técnicos que la extracción de arena submarina en el litoral de las playas Farallón y Playa Blanca, alterará el ecosistema en este litoral y perjudicará los proyectos turísticos del área.
"No quiero que sólo me digan que se van a ver afectados, nosotros queremos que nos los demuestren", enfatizó Anguizola.
El funcionario insistió en que "hemos evaluado técnicamente el estudio de impacto ambiental y nos indican que la actividad de extracción de arena es viable".
Se han respetado todos los elementos técnicos que sustentan y por eso fue que procedimos a dar una aprobación al estudio de impacto ambiental, y si la actividad se da bajo las condiciones establecidas en la resolución no afectarán las playas ni las especies marinas del área, apuntó el director de la ANAM.
Según Anguizola, "si la concesión sólo dependiera del estudio de impacto ambiental, entonces sería viable darla". No obstante, agregó que la concesión debe considerar la viabilidad económica, que es responsabilidad del Ministerio de Comercio e Industrias.
La extracción no dejará hoyos, sino surcos que tienen un máximo de 1.25 metros y de 3.5 y 7 kilómetros mar adentro, "y esto no va afectar a la playa en lo más mínimo", replicó.
Sin embargo, Anguizola dijo que entiende la percepción negativa sobre la extracción, por las devastaciones del pasado.
Cabe señalar que el legislador Javier Tejeira denunció que seis empresas pretenden extraer más de 18 millones de metros cúbicos de arena submarina en el litoral de las playas Farallón y Playa Blanca en el distrito de Antón, lo cual podría afectar la explotación turística en esta área en la cual está ubicado el hotel Decameron.