El ministro de Trabajo, Joaquín J. Vallarino, denunció ayer que mediante una investigación la entidad descubrió que dentro de las indemnizaciones que se le deben cancelar a los exempleados de la desaparecida Editora Renovación (ERSA), aparecen personas que no tienen derecho a ninguna clase de pago.
Vallarino sostuvo que él personalmente analiza todas las listas de aspirantes y a cada persona por separado, para estar seguro de que cuando llegue el momento de hacer el primer pago, el mismo se haga con responsabilidad y se buscará la forma de que los individuos que tienen un legítimo derecho reciban su dinero.
Recalcó que en actualmente existen conflictos entre los propios exempleados, "porque algunos dicen que están y otros que no están", sin embargo reiteró que en ERSA existía una planilla y el ministerio se ajustará a la misma para realizar los desembolsos.
De acuerdo al ministro, la ley que se aprobó en la Asamblea Legislativa le impone al Gobierno iniciar los pagos de las indemnizaciones en el mes de abril, una vez por año durante cinco años y este compromiso se respetará.
Vallarino enfatizó que no le teme a la amenaza de los extrabajadores de ERSA de tomarse las instalaciones del MITRADEL y reiteró que seguirá trabajando para lograr un balance en beneficio de las personas que tienen legitimo derecho de cobrar y rechazar las propuestas de aquellos individuos que quieren obtener un beneficio que no les corresponde.