Nación

Añoranzas e incertidumbre acompañan a damnificados

Las horas transcurren y con ellas el asedio de preguntas sin respuestas.


Diez días han pasado desde que se inundaron siete comunidades en el distrito de Chepo, llenando de dolor y tristeza a las más de 300 personas que se encuentran en el gimnasio de La Higuera y que vieron cómo las aguas se ensañaron con sus viviendas, siembras y animales.

El tiempo transcurre en el albergue y las personas no saben qué será de su destino; como Pablo González, de 70 años, quien recuerda con claridad cómo fue sacado de su vivienda por un vecino, mientras dormía, cuando el agua le llegaba al cuello.

González, quien no tiene a familiares en el albergue, pasa las horas acostado en un colchón con ansias de regresar a su finca, a orillas del río Mamoní, en donde tenía sembrado mil palmas de pixbae que fueron arrasadas por la corriente.

 

“La atención que nos han brindado no es mala, tampoco la comida, pero ya quiero regresar a mi casa”.

Dice sentir temor de ser uno de los que no pueda regresar a su casa, pero estará de acuerdo en lo que decidan las autoridades.

“Sé que no puedo regresar a mi finca, pero quiero que por lo menos me dejen sacar mis cosas”.

 

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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América