Un acuerdo del Consejo Municipal de Panamá ordena la obligatoriedad de tener el “visto bueno” de los representantes de corregimientos para la instalación de antenas de servicios de telecomunicación.
El objetivo es que cada representante garantice que los derechos de los ciudadanos se tomen en cuenta, antes de realizar construcciones que pudieran afectarlos. El acuerdo establece que el terreno donde se pretendan instalar esos dispositivos debe tener una clasificación de uso especial.