El gobierno nacional establecerá un plan de contabilidad permanente con auditorías y captación de ingresos en los servicios consulares, a fin de evitar escándalos de "corrupción" por mal manejo de fondos.
Días atrás surgió un sonado caso por la presunta venta de visas en el consulado de Panamá en Cuba, durante la administración del gobierno pasado, fondos que no ingresaron a las arcas nacionales.
De acuerdo con el segundo vicepresidente y administrador de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), Rubén Arosemena, el programa pretende establecer las bases para auditar cada año los resultados financieros de las oficinas y el rendimiento de los cónsules panameños para automatizar los informes de ingresos y egresos.
Arosemena dijo que se busca exigir una rendición de cuentas para evaluar la rentabilidad de las oficinas consulares y determinar la viabilidad de la apertura en nuevos consulados, o clausurar aquellas que no representan una ventaja para el país.
"Esperamos que haya un mejor control en los ingresos". Dijo haberse cuidado en la designación de los cónsules y una comisión evalua criterios para exigirles resultados. "Cancillería los evaluará por la visas y nosotros también lo vamos hacer en lo que respecta a los manejos de ingresos y entregaremos un informe de rendimiento", advirtió.
Aclaró que aunque el problema de la emisión de visas es exclusivamente de la Cancillería, pretenden implementar este proyecto y fiscalizar los ingresos y egresos en los consulados panameños.