Por sermonear a una menor que no se aprendió el Credo y el Gloria, familiares de la joven ingresaron con palos a la Catedral de Colón y atacaron al sacerdote Jorge Espinoza.
El sacerdote tuvo que ser atendido en el Cuarto de Urgencia del Hospital Manuel Amador Guerrero, por las heridas que recibió en la cabeza, propinadas por dos sujetos que, además de golpearlo, destruyeron varios objetos del templo.
Monseñor Audilio Aguilar, obispo de Colón, repudió la violencia contra el sacerdote, pero dijo que tiene que haber una actitud de perdón por parte del cura, "porque esto no es lo que va a detener la labor de nuestra Iglesia".