Desde el año pasado se viene detectando la práctica desleal y el incumplimiento de la ley por arrendadores de lujosos apartamentos, ubicados en áreas estratégicas y de fácil acceso a turistas y empresarios.
La denuncia la hizo pública Jorge Loaiza, presidente de la Asociación Panameña de Hoteles (APATEL), quien aseguró que la actividad es una “piratería contra los hoteles”, que sí pagan sus impuestos.
La ley establece que el servicio de hospedaje público solo puede ser brindado por establecimientos inscritos en el Registro Nacional de Turismo.
Las tarifas diarias van de B/ 150 en adelante y el alquiler por períodos largos se brinda sin tener un contrato de arrendamiento y un recibo formal en el que se incluya RUC de la empresa.
Según Loaiza, esta actividad puede estar evadiendo doble pago al fisco: El no reportar el pago a la dirección de ingreso y el 10% de impuesto sobre la tarifa anunciada que se le cobra al cliente, y que va a la Autoridad de Turismo.