La apertura telefónica a partir de enero del próximo año podría generar cerca de 20 mil empleos de forma directa, pero al mismo tiempo significará que la empresa Cable and Wireless se deshaga de unos 600 trabajadores, según se conoció de fuentes confiables.
Como consecuencia de la apertura, que tendrá vigencia desde el 2 de enero, se acaba el monopolio de Cable and Wireless en las telecomunicaciones, razón por la cual los operadores de la empresa inglesa están evaluando ajustes en diferentes departamentos, por lo que están diseñando un plan de mutuo acuerdo el cual afectará inclusive a algunos cargos de alto rango como gerentes y vicepresidente, pero en su gran mayoría la propuesta va dirigida a técnicos y personal administrativo.
No obstante, el informante que se precia de conocer el campo de las telecomunicaciones detalló que la apertura generará empleos para técnicos y obreros calificados a raíz de que serán varias las empresas que ya están preparadas para entrar a competir por el mercado de la telefonía en todos sus aspectos.
Los nuevos actores competirán con Cable and Wireless en telefonía básica, larga distancia nacional e internacional, Internet y transmisión de datos. Aunque las cifras de nuevos empleos es una buena noticia para la maltrecha economía nacional, donde el índice de desempleo se acerca al 18%, no es tan buena para los empleados de la empresa británica.
Esta situación obligará a la empresa que brinda el servicio monopólicamente a revisar sus costos de operación, lo que se traducirá en una reducción de la fuerza laboral, pero sin que ello afecte la eficiencia del servicio que se presta.
Trascendió que el secretario general del Sindicato de Trabajadores de Cable and Wireless, Eduardo Guardia, se mantenía en conversaciones con los ejecutivos de la empresa para tratar el tema.