Nación

Apóstoles de la educación

Los maestros de Sobiaquirú y El Balsal, lidian con la desnutrición y el olvido de las autoridades.


NORFALIA, una niña de Boca de Paya, no ha contado con la suerte de estudiar este año, pues no tiene maestra debido a la falta de seguridad policial.
Quienes si corren con suerte para aprender son los niños de Sobiaquirú, que cuentan con dos jóvenes maestros: Reynaldo Reyes de Ocú, Herrera y Yefrey Chamarra, un emberá oriundo del poblado de Capetí en el Tuira, Darién.
Reyes se ha llenado de coraje y decidió sacar hacia adelante a los niños de este poblado del Tuira, para que tengan una buena enseñanza.
Los alumnos asisten a clases con sacrificio y con hambre, a la hora del recreo, buscan algo de comer para continuar la jornada hasta las 12: 00 del día.
Reynaldo ahora ríe cuando recuerda como fue su llegada a Sobiaquirú.
Con tan solo B/. 1.00 en el bolsillo, quedó en "shock" cuando entró al pueblo.
"Me imaginé que era la guerra de Vietnam", expresó, cuando vio el poblado tropical, con casas de madera y paja. Al salir de la Normal de Santiago este ha sido su primer trabajo. Fue un cambio diferente.
Sabía que era un área indígena, pero no para donde iba. "Salí con B/. 160.00, fue triste, recordó.
Reyes acababa de llegar de Boca de Cupe, luego de remitir al Despacho de la Primera Dama el listado de 72 estudiantes de Sobiaquirú. Pues está en mora el cheque del Fondo de Equidad y Calidad de la Educación (FECE), que otorga el Estado el cual tiene que ir a buscar a La Palma, Darién, un área distante del Tuira.
Han transcurrido varios años desde que el joven normalista pisó suelo darienita, fue muy difícil el comienzo, ya que sus alumnos de primaria no sabían decir buenos días, tampoco contaban con útiles escolares y además enfrentaban la barrera del lenguaje.
Ayudó a instalar cuatro letrinas en el pueblo para manter la salubridad, pero ha sido difícil romper las tradiciones de los emberá-catiú.
"Ha sido un cambio lento, por la tradición", explicó.
También cuenta con la ayuda de una madre-maestra que da clases a 15 pequeños en kinder. Le preocupa que a la fecha la codiciada galleta nutricional no ha llegado a Sobiaquirú.
El educador lamenta mucho que el gobierno no tomara en cuenta un proyecto que confeccionó noche tras noche, con el fin de que la escuela del lugar fuera de cemento.
Tras la decepción solo le quedó tratar de habilitar la pequeña escuela rancho y el comedor escolar.
La excusa del gobierno es que hay falta de seguridad en el área para que los contratistas trabajen seguros.
Sin embargo, el maestro de Sobiaquirú aun no ha presenciado a grupos subversivos de Colombia en este recóndito pueblo donde ha permanecido seis años.


fecha edicion
old id
275442
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América