La posible demolición de la antigua maternidad del Santo Tomás no sólo tendría el voto de aprobación del director de ese hospital, Gerardo Victoria, sino también de Norberto Muñoz, presidente de la Asociación Nacional de Pacientes con Insuficiencia Renal Crónica y Familiares.
Actualmente, las condiciones de inseguridad que ofrece ese edificio, que data de 1940, impide la instalación de esa nueva sala de hemodiálisis.
Al menos, así lo advierten estudios de la Universidad Tecnológica de Panamá y del Ministerio de Salud.
"Para mayor seguridad de los pacientes renales, lo mejor sería demolerlo", dijo Muñoz, ya que el edificio tiene problemas de estructura, aguas y electricidad.
Muñoz, al igual que Victoria, es partidario de la demolición, pero comenta que si tienen un lugar mejor donde instalarla, lo aceptarían.