La aprobación de un Decreto Ejecutivo para otorgar permisos provisionales de trabajo a extranjeros no es bien vista por los gremios sindicales, que argumentan que el Gobierno debe garantizar primero las plazas de trabajo a los nacionales.
Con el decreto aprobado el pasado martes en Consejo de Gabinete, cerca de 11 mil 500 extranjeros regularizados por el Servicio Nacional de Migración, podrían tener oportunidad de incursionar en el mercado laboral panameño.
La ministra de Trabajo y Desarrollo Laboral, Alma Cortés, informó que este permiso, que tendrá la misma vigencia que el carné de regularización migratoria de dos años, costará aproximadamente 500 dólares.
Un porcentaje del ingreso recaudado será destinado para las obras sociales.
“Se han regularizado muchas personas que estaban ilegales y con este decreto se crea la posibilidad de que estos extranjeros tengan un acceso a un trabajo decente y digno”, sostuvo la titular de Trabajo.
Ahora, enfatizó Cortés, podrán tener ingresos para subsistir y contratar los servicios de abogados que les tramiten su estatus legal en Panamá.
Informó que enviará una carta al ministro de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino, para abrir una cuenta a nombre del Tesoro Nacional, la cual será utilizada para que los extranjeros compren sus cheques y paguen el permiso.
Para Rafael Chavarría, del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CONATO), el otorgamiento de permisos laborales resulta preocupante, porque cada día hay más extranjeros trabajando, lo que atenta contra los panameños.
“Se debe cumplir lo que establece el Código de Trabajo... no puede haber más del 15% de extranjeros laborando en una empresa”, indicó Chavarría.
Mientras que Genaro López, de la Confederación Nacional de Unidad Sindical Independiente, sostuvo que primero hay que garantizar el trabajo a los nacionales.
Migración ha realizado desde el año pasado seis procesos de regularización migratorias extraordinarias denominados “Panamá, Crisol de Razas”.