El pleno de la Asamblea Nacional aprobó en segundo debate el proyecto de ley 411 que promueve la prevención del síndrome de alcoholismo fetal.
El proyecto prohíbe a los locales y negocios vender bebidas alcohólicas a las embarazadas. Igualmente, los obliga a ubicar en un lugar visible avisos que adviertan a las mujeres sobre los efectos nocivos de ingerir alcohol durante el embarazo.
Dichos avisos también deberán estar visibles en restaurantes y cafeterías que vendan licor.
La nueva legislación establece multas de 100 a 500 dólares, la primera vez, y en caso de reincidencia, la sanción puede ascender hasta los mil dólares.
La iniciativa también establece que en las evaluaciones ginecológicas prenatales que se realicen en centros hospitalarios públicos, privados y mixtos, será obligatorio el examen de alcoholemia a la paciente embarazada.
El proyecto fue presentado en agosto de 2011 por el diputado Diego Lombana.