Otro caso de corrupción quedó impune. Se trata de un peculado efectuado en el Ministerio de Educación (MEDUCA) entre el 2002 y 2004, cuando se desviaron materiales que iban destinados para reparar escuelas y fueron a parar en la construcción de una casa de playa en Costa Esmeralda.
La Fiscalía Tercera Anticorrupción archivó el expediente y pidió a los tribunales el sobreseimiento provisional de los implicados en esta investigación, donde fueron sustraídos B/. 254 mil del MEDUCA, en materiales de construcción.
La fiscal Yolanda Austin tomó la anterior decisión, luego de que no recibiera un informe de auditoría sobre los supuestos materiales adquiridos por el MEDUCA, que solicitó en reiteradas ocasiones a la Contraloría General de la República, confirmó una fuente judicial.
La Fiscalía Anticorrupción reiteró el pedido del informe de auditoría a la Contraloría, luego de transcurrir diez meses sin recibir la información, que era fundamental para el expediente.
Lo que sí existía era un informe de auditoría interna del MEDUCA, pero para la fiscalía este presentaba muchas inconsistencias, que debían ser esclarecidas para el mejor desenvolvimiento de la investigación.
También la Fiscalía Anticorrupción recibió de parte del ex ministro de Educación, en ese entonces, Juan Bosco Bernal, una notificación de las anomalías que se encontraron.
No obstante, el 17 de septiembre de 2007, mediante una solicitud de la Fiscalía con la nota No. 1486-21, se ordenó a la Contraloría General de la República realizar una nueva auditoría.
A pesar de las dificultades, la fiscalía comenzó las investigaciones y abrió el expediente 257 donde se pudo establecer que hubo un peculado por sustracción.
Al no recibir una respuesta satisfactoria, la investigación se excedió del tiempo que exige la ley, por lo que cayó en una morosidad, informó la fuente.
Corrupción En este caso se sustrajeron materiales que nunca llegaron a los centros educativos de las regiones de Panamá Centro, Este y Oeste entre el 2002 al 2004.
Los materiales que servirían para las reparaciones de las escuelas, fueron desviados para la construcción de una casa de playa en Costa Esmeralda, cuyo propietario era el responsable de repartir la ayuda.
La residencia está valorada en B/ 11 mil, informó una fuente consultada.
Durante la investigación se pudo establecer que al menos B/ 52 mil en materiales de construcción tampoco fueron remitidos a los centros educativos.