La Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) lleva a cabo un programa para la conservación de las áreas revertidas que garantice el óptimo funcionamiento del Canal de Panamá.
Estas tareas de vigilancia se desarrollan en una superficie de 75,000 hectáreas y es realizada por un equipo de inspectores en coordinación con la Policía Ecológica y la de la Zona Canalera.
Las inspecciones para evitar las invasiones en este territorio se realizan por mar y por tierra en los sitios colindantes con la Cuenca Hidrográfica del Canal, incluyendo 71 lugares habitadas.
Mediante la contratación de compañías privadas de seguridad, la ARI ejecuta la custodia de las áreas de los proyectos de reforestación, así como de antiguos fuertes y comunidades revertidas.
Igualmente se realizan esfuerzos interinstitucionales para la protección de la fauna silvestre localizada en los sectores urbanos de éstas áreas.
El programa de supervisión y vigilancia se lleva a cabo en 10 puntos de trabajo de la región interoceánica, desde Lagartera pasando por la Isla Pato Real, el río Mandinga, Arraiján centro, Cerro Galera, Veracruz, Mocambo, Nuevo Chagres y las barriadas que limitan con las áreas de reforestación de Arraiján.
Además la institución continuará supervisando y coordinando los servicios de custodia que brindan las empresas particulares en Amador, Davis, Albrook y Altos de Quarry, entre otros.
La tarea de la ARI en cuanto a la seguridad y vigilancia de las áreas revertidas se expande este año al concluir la etapa de reversión, cuando se traspasen a Panamá alrededor de 29 sitios.