No tiene nada que ver con la práctica del esoterismo, pero su aplicación ha resultado una herramienta eficaz para la investigación judicial.
Se trata de la grafología, una ciencia que ha ido perfeccionándose con el tiempo. A través de ella se deduce el carácter de las personas y las dificultades por las que atraviesa; aquí en Panamá se emplea para determinar si un hecho es ilegal por medio de la alteración de la escritura de una persona.
Crecensio Aguirre y Sandra Aguilar son dos abogados expertos en esta materia. Aunque su oficio no es como el de cualquier otro, ellos consideran que esta ciencia ha sido útil desenmascarando hechos donde se han falseado documentos como testamentos y escrituras importantes.
Aunque su verdadero fin no es interpretar las personalidades de los individuos, como comúnmente se piensa, ellos reiteran que su labor se circunscribe únicamente a la firma de un documento que se presume sea alterado. Se procede con la investigación mediante una orden de las autoridades judiciales o de los abogados interesados en un caso relacionado con estos problemas.
Entendemos así que la ciencia de la grafología descubre la psiquis, dejando aspectos como el papel y el bolígrafo en un segundo plano, como simples accesorios dentro del proceso. Lo que realmente aflora es la verdadera naturaleza del individuo: su carácter, su economía, su modo de pensar y de conducirse ante determinadas circunstancias e, incluso, sus preferencias sexuales.
En este sentido, nadie puede copiar o reproducir el modo de escribir de otra persona. La escritura es como tener una huella dactilar indeleble. Sandra Aguirre, en este punto, aclaró que esta cualidad se denomina automatismo y se traduce en las características propias de una persona.
"Son características individuales que posee cada persona, la cual no puede ser reproducida por quien intente copiarla". De este modo, se logra establecer mediante comparaciones si es real o no un documento -afirmó la abogada-. "Aquí siempre descubrimos irregularidades y las personas lo saben muy bien, entre ellos profesionales de diferentes ramas". Más en D2
La grafología inició con un monje francés llamado Hipólito Michón, en 1730. Hay innovaciones que se han ido aplicando a esta ciencia, enmarcadas dentro de las teorías psiconalíticas. En Panamá no existe ninguna organización que agrupe a los grafólogos.
Arma contra la falsificación
Se confunde con el esoterismo, pero es una herramienta útil en lo judicial.