El Panamá América
La narcomafia internacional ha aumentado "significativamente" sus inversiones en negocios legales y su sociedad con honestos y poderosos empresarios latinoamericanos para esconder sus ganancias ilícitas, revela un informe del Instituto Internacional Contra las Drogas, con sede en México.
El documento, al que tuvo acceso El Panamá América, señala que los capos de la droga tratan en lo posible convivir con figuras de los estratos sociales más importantes de la sociedad, para pasar desapercibidos, y con los cuales realizan considerables negocios.
Advierte que en países como Colombia, y más recientemente en México, existe un fenómeno que ha sido denominado como la narcocultura, que busca implantar sus procedimientos y comportamiento entre los jóvenes, como el grupo más propenso.
"Hacen donaciones a hospicios, hospitales, asilos, iglesias y seminarios. Financian obras públicas en las comunidades de donde son oriundos para ganarse a la gente, que en un momento pudiera ayudarlos a evadir un cerco policial", agrega.
Afirma que esta es una realidad, que en mayor o menor grado, afecta a toda la sociedad latinoamericana y a Estados Unidos.
Indica que los narcotraficantes tratan, en base a su poderío económico, de infiltrarse y corromper a la mayor cantidad de autoridades posibles para mantener sus actividades ilícitas con el menor riesgo posible.
Hace un retrato de los jefes del narcotráfico internacional, a quienes describe como personas que visten sacos muy finos cuando están en eventos importantes y pantalón vaquero, camisas de seda, sombrero de ala ancha, relojes Rolex, lujosas prendas, lentes oscuros y botas de cuero, en actos informales.
Sostiene que entre los narcotraficantes de todos los niveles existe un código de ética, en el que sobresale la lealtad, la amistad, el valor, la audacia, la hombría y el respeto, basado en que en los grupos ilegales no se perdona una traición.