En un abierto desafío a las advertencias de las autoridades del Ministerio de Educación (ME), estudiantes del Artes y Oficios volvieron a provocar serios disturbios en la tarde de ayer, que originaron cuantiosos daños a la propiedad privada y a la infraestructura del plantel.
Después de lo ocurrido, el Artes y Oficios quedó a un paso de ser cerrado definitivamente, como ya lo han advertido las autoridades educativas.
A la 1:00 de la tarde y sin mediar otra razón que las incontenibles reyertas estudiantiles, los artesanos, luego de una riña con estudiantes del Instituto Tomás Gabriel Duque, donde salió a relucir un arma blanca con la que se hirió levemente a una joven ajena al conflicto, procedieron a cerrar la vía Transístmica.
Luego de la pelea, los estudiantes fueron enfrentados por el director del plantel, Elías González, quien en respuesta recibió insultos y pedradas de los jóvenes.
Los estudiantes justificaron que sus acciones se dieron como medida de protesta por el régimen restrictivo que mantiene González.
El habitual enfrentamiento entre los estudiantes y las unidades antidisturbios tuvo un tono dramático cuando la Policía fue informada que el director había sido tomado como rehén y que su oficina fue completamente destruida.
La retención del directivo fue aclarada por éste, cuando vía telefónica informó que se encontraba resguardado dentro del plantel en un área segura porque su vida corría peligro, aunque el destrozo de su despacho sí fue validado.
La imposibilidad de ubicar a Elías González y garantizar su buen estado, motivó que las unidades antimotines rodearan por más de cinco horas el plantel e impidieran la salida de los estudiantes y docentes, incluso de aquellos que no habían participado en los disturbios.
La salida de González se produjo en horas de la noche, sólo después que se les permitió a los artesanos su evacuación con la garantía de no ser detenidos.
Por su parte, el director Nacional de Educación, Gilberto Solís, informó que debido a las condiciones en que quedó el plantel, las clases serán suspendidas de manera indefinida a partir del lunes.
Según Solís, se han hecho ingentes esfuerzos con los padres de familias y estudiantes para cambiar la actitud de violencia dentro y fuera del plantel, sin embargo, ello no ha sido posible.
Indicó que la próxima semana se hará una reunión con los acudientes y no descartó que en la cita se tome una decisión definitiva en torno al futuro del colegio. "Le hemos dado mucha larga tratando de que las cosas mejoraran, pero vemos que es imposible", dijo.
Por otro lado, Rosa Alvarez, subdirectora de Relaciones Pública del ME, anunció que no se descarta tomar medidas disciplinarias, incluyendo la expulsión contra los participantes, tanto de las reyertas, como de los disturbios estudiantiles.
Ambas autoridades coincidieron en que para mantener el plantel abierto y garantizar que quienes van a estudiar culminen el actual año lectivo, será necesario obtener un compromiso contundente de los padres de familias.