El arzobispo de Panamá, monseñor José Dimas Cedeño, hizo un llamado para hacer de esta Semana Santa, días de recogimiento y no de fiesta mundana, así como a evitar la práctica de santería y la superstición. Invitó a fomentar el espíritu de solidaridad entre los panameños, a perdonar y participar en los actos litúrgicos en las iglesias con motivo de la conmemoración de la vida y muerte de Jesucristo.
Durante la homilía celebrada ayer en la Iglesia Catedral Metropolitana, el arzobispo llamó a perdonar y a vivir en paz entre pobres y ricos, con amor eterno para que exista armonía y entendimiento en nuestro país.
Por celebrarse el Día del Sacerdote, Cedeño expresó que debemos entenderlos, que haya comprensión y tolerancia hacia ellos. "Debemos ser comprensivos cuando fallan porque son humanos, pero tienen un poder divino al servicio de la comunidad, ayudémosle para que nos sirvan mejor", dijo el arzobispo.
Añadió que la vocación sacerdotal en Panamá ha disminuido pero que el pueblo de Dios crece y que la calidad de los actuales prelados ha mejorado, por lo que invitó a orar por todas las autoridades eclesiásticas.
Recordó la muerte de algunos sacerdotes víctima de hechos violentos, como el caso Héctor Gallego, que desapareció durante la dictadura militar, así como del asesinato de monseñor Jorge Altafulla, hecho ocurrido el domingo 19 de mayo de 2002.
Las reflexiones y exhortación del arzobispo Cedeño se dieron durante la misa de Jueves Santo, oficio religioso en el que se bendijeron los Santos Óleos, aceites que se usan en sacramentos como la confirmación, bautizo y extrema unción.