Aprobado el proyecto de ley en los tres debates correspondientes, sólo hace falta que la presidenta Mireya Moscoso lo sancione para que se complete el trámite y se ratifique el acuerdo bilateral.
Se espera que el próximo 3 de noviembre cuando el presidente de Taiwan visite Panamá se realice el canje de notas entre los representantes de ambos gobiernos como paso previo a la entrada en vigencia.
Francisco Alemán, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, destacó que la firma de este TLC con Taiwan permitirá incrementar el intercambio comercial entre ambas naciones y aumentar de manera significativa las exportaciones de productos panameños hacia el mercado taiwanés que incluye millones de personas.
El ministro de Comercio e Industrias, Joaquín Jácome, agradeció al pleno legislativo la aprobación de este proyecto de ley, pues permitirá avanzar en los pasos correspondientes para la entrada en vigencia de este acuerdo internacional.
Según datos proporcionados por el MICI, en el 2001 las exportaciones de Panamá hacia Taiwan fueron por un monto de B/.11.6 millones y las importaciones por B/.24.2 millones.
Por medio de este acuerdo no sólo se incluyen todos los temas que tengan relaciones con el comercio de bienes, sino también con el comercio de servicios, la inversión, propiedad intelectual y políticas de competencia, lo cual representa grandes oportunidades y retos para todos los panameños.
Jácome destacó que en la firma de este acuerdo Panamá no se realizó ningún compromiso de liberalización en ningún sector de servicios, inversión y servicios financieros. Para la caracterización y verificación de las descargas de aguas residuales el Estado autorizó a 4 laboratorios nacionales para que realizaran este trabajo. Estos laboratorios son los dos que posee la Universidad Tecnológica de Panamá y los dos de la Universidad de Panamá (Instituto Especializado de Análisis y Laboratorio de Análisis de Aire y Agua). Sin embargo, explica Pérez, se ha abierto el compás para que nuevos laboratorios privados o públicos puedan someterse a un examen de indexcomparación y se pueda autorizar para esta labor.
Luego que se presente la caracterización, la ANAM junto con el Ministerio de Salud verificarán las descargas previo al otorgamiento de la concesión o permiso para seguir descargando, si las empresas han hecho los ajustes se efectúa una verificación que hará únicamente la ANAM que cuenta con un laboratorio de última tecnología.
El funcionario aclaró que los plazos indicados sólo son válidos para las empresas que se establecieron antes del año 2000, fecha cuando se aprobaron las normas de aguas residuales. Para las que se establecieron después del 10 de agosto de 2000, éstas ya tienen que estar cumpliendo con la norma.
A partir de esta fecha cuando las empresas presentan sus Estudios de Impacto Ambiental (EIA), para realizar algún proyecto, se les condiciona que deben cumplir con la norma y automáticamente diseñarlo atendiendo la ley vigente, para lo que se vigila su cumplimiento.
El funcionario reconoce que existen algunos problemas con los proyectos de urbanizaciones, pues cuando se construyen los tanques sépticos un año después pasan al IDAAN, sin embargo, esta institución debe asegurarse que estos sistemas estén bien diseñados, se entreguen en condiciones óptimas y que cumplan con la norma. Existen casos de tanques viejos y obsoletos que representan problemas que deben subsanarse en el camino y deben someterse a mantenimiento y limpieza periódica. Por su parte, la jefa del departamento de aprobación de planos y permisos de construcción del Municipio de Panamá, arquitecta Lourdes Aguilar, sostiene que el Acuerdo 35 del año 2000 regula los procedimientos para las plantas de tratamiento y estipula que estos proyectos deben ser presentados y aprobados por la ANAM, que dará el seguimiento e igualmente deben ser revisados por el Ministerio de Salud (MINSA) que en materia de plantas de tratamiento se convierte en el filtro, pues determina cuál es la apropiada y cuál no.
Este acuerdo municipal incluye además que si existe infraestructura los proyectos no deberían contar con la planta de tratamiento, pero hay algunos que por su magnitud y tipo se les exige, luego que el MINSA hace un análisis profundo como es el caso de infraestructuras hospitalarias, donde se producen desechos que requieren una planta de tratamiento a pesar de que exista el servicio de alcantarillado. Los lugares donde no hay infraestructura sanitaria, el Ministerio de Salud exige establecer plantas de tratamiento dependiendo de la densidad poblacional de cada proyecto.
Punta Pacífica, por ejemplo, es un macro proyecto al que se le creó la infraestructura, por lo que se le exigió crear dos inmensas plantas de tratamiento tal como sucedió en el sector de Costa del Este.
Ante estas exigencias, dijo la funcionaria municipal, los promotores están enojados porque se les está solicitando plantas de tratamiento, porque, alegan, eleva sus costos, pero aun así se está haciendo valer el Acuerdo 35-2000.
Punta Pacífica es un proyecto que cuenta con dos plantas de tratamiento de aguas residuales como complemento al saneamiento que el Estado ha planificado para la Bahía de Panamá. Estos proyectos fueron presentados ante la Dirección de Obras y Construcciones para su aprobación por razones de que Punta Pacífica es una urbanización y todos los proyectos que actualmente ingresan para la aprobación van conectados de manera sanitaria a esta planta de tratamiento, cumpliéndose con lo que estipula el acuerdo que establece que los proyectos de índole macro o grandes proyectos deben incluir plantas de tratamiento de aguas residuales.
En el caso de las plantas de tratamiento de aguas residuales de Punta Pacífica de acuerdo con la empresa ICA, éstas son las primeras de esta naturaleza que se instalan en la costa pacífica panameña, lo que constituye una muestra más de la dedicación y seriedad con la que se está enfocando el tema de la salud, ecología y saneamiento ambiental, con una capacidad para procesar el agua doméstica que generará todo el proyecto Punta Pacífica con ocupación completa.
El agua tratada podrá ser utilizada para el riego de las áreas verdes comunes, con el consiguiente ahorro de agua potable para toda la comunidad panameña. Un nuevo ejemplo de las constantes medidas de mitigación ambiental que hemos tomado en el desarrollo de este importante proyecto, señaló la fuente consultada.
Además, los Estudios de Impacto Ambiental (EIA) que aprueba la ANAM para todos los proyectos establecen un plan de adecuación y manejo, donde se detallan las acciones que se requieren para prevenir, mitigar, controlar, compensar y corregir los posibles efectos o impactos negativos causados en el desarrollo de un proyecto, obra o actividad. Esto incluye también un seguimiento, evaluación, monitoreo y contingencia como parte del plan de manejo ambiental.