La Asamblea Legislativa que inició el pasado 14 de enero las sesiones extraordinarias convocadas por el Organo Ejecutivo, se dispone a reanudar mañana las reuniones plenarias que se declararon en receso desde el mismo día en que empezaron.
Ante la falta de proyectos de ley a discutir en segundo debate, el pleno legislativo fue declarado en receso por el propio presidente de este órgano del Estado, Carlos Alvarado. La Comisión de Relaciones Exteriores concluyó con la discusión del proyecto de ley mediante el cual se aprueba el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Centro América y Panamá, mientras que la Comisión de Gobierno enviará el proyecto de ley mediante el cual se dicta y se regula la aviación civil en Panamá.
A partir de esta semana el pleno de la Asamblea Legislativa tendrá dos proyectos de ley para discutir en segundo debate. Paralelo a las reuniones del pleno legislativo, los legisladores seguirán reuniéndose para discutir en las respectivas comisiones los proyectos de ley que están pendientes de discusión en primer debate y las ratificaciones de varios funcionarios. Hasta el momento está pendiente la discusión de dos proyectos de ley sobre el tema de aeronáutica civil, así como el protocolo bilateral entre Panamá y El Salvador sobre el TLC
Además quedan pendientes la ratificación de Arquímedes Cedeño y Orlando Quintero como gerente y subegerente, respectivamente, del Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA), así como también de Pablo Barrios y Miguel Angel Loban, como director y subdirector del Instituto Nacional de Cultura (INAC). El Ejecutivo también someterá a la consideración de la Asamblea la ratificación de Gabriel Diez como miembro de la junta directiva de la Caja de Seguro Social (CSS).
Todos los nombres que Ud. ha mencionado les tengo un gran respeto, una gran consideración. Alemán fue funcionario público de mi gobierno. Es una persona con muy buena preparación académica, razonable en sus planteamientos. Tiene además el don de ser gentil con la gente humilde realmente admirable.
Se ha ganado el favor de mucha gente humilde. Juliao también fue funcionario público mío. Antes de ser ministro fue director de Cemento Bayano, empresa que teníamos que privatizar y que había que arreglar bien.
Fue una de las mejores privatizaciones que se han hecho y en parte se debe a la labor de Juliao. En cuanto al joven Ameglio lo conozco porque fue legislador en la época en que yo era presidente.
Es un muchacho inteligente, de buena conducta moral; nunca le observé esas cosas que uno ve en el ambiente legislativo. El problema de ellos va a ser es que ahora mismo están en un lugar donde no van a poder tirar el vuelo que ellos podrían tener. Ahora mismo las circunstancias del gobierno y del partido del gobierno están en muy mala situación.
Lamentablemente se ha llegado a esa etapa y vemos que el partido ha adoptado normas totalmente ajenas a su tradición, como la revocatoria de mandato. He escuchado una mentira enorme que han dicho que la revocatoria de mandato fue obra de Arnulfo Arias. Esto no es cierto y no se puso en práctica en ninguno de sus mandatos, excepto el último.
Cuando en 1983 se hicieron reformas a la Constitución y por primera vez se introdujo la revocatoria de mandato, yo le pregunté si la incluíamos en el partido panameñista, él fue de la opinión que sólo se aplicara en cosas muy graves como violaciones a la doctrina del partido o a los estatutos.
Pero se oponía a que el directorio nacional o el presidente lo decidiera. Escuché al viceministro de Educación, hijo de Julio Linares, decir que la Constitución señala que la curul pertenece al partido.
Quien dice eso es el estatuto del PRD y nosotros estamos copiándolos. Estamos copiando las cosas malas del PRD y no las cosas buenas como las primarias. En cuanto a Martín Torrijos, yo tengo una buena experiencia con él. Pertenecí a la comisión que redactó la ley de la Policía Nacional que nombró Pérez Balladares.
Encontré en todo momento que Martín era una persona muy razonable, a pesar que tuvimos opiniones distintas en algunos puntos. Pero él nunca se quiso imponer, como quizás hubiera actuado su papá.
Nunca fue así. Por el contrario tenía una paciencia tremenda para sostener sus puntos de vista. Me convenció de varios puntos porque yo consideraba que el director y el subdirector de la policía debían ser civiles, pero él me convenció que el subdirector debía pertenecer a la policía.