En una visita al edificio de la Contraloría de la República descubrimos lo insólito que resulta trasladarse de un piso a otro en un edificio donde los ascensores son selectivos. Toda una experiencia.
Al llegar presenté mi identificación al personal de seguridad de la entrada y me dirigí a la biblioteca que queda en el segundo piso. Luego de formar la fila como recomendaba un letrero en la pared, entré, al elevador.
"Al dos por favor", pedí al ascensorista, quien masculló una frase ininteligible que tradujeron mis compañeros de viaje: "tiene que bajarse en el 4, el ascensor no para en el 2". Los elevadores sólo se detenían en los pisos 4, 8, 12 y 16. Agradecí tímidamente y me dispuse a ejercitarme. Cuatro estrechas y sombrías escaleras más abajo estaba la biblioteca.
A llegar a la biblioteca quise ir al baño para refrescar mi ya sudoroso rostro y .... sorpresa, los de ese piso estaban cerrados y eran sólo para empleados. Pregunté a la bibliotecaria quien me dijo que los baños para el público estaban en la planta baja, "son sólo dos pisitos", dijo para consolarme.
Bajé cuatro escaleras más y al llegar por fín a mi destino, una rolliza y fresca funcionaria al ver las huellas de la fatiga correr por mi rostro, me informó que en otra parte del edificio, desconocida para mí, hay otros ascensores que se detienen en los pisos impares.
¿Por qué no paran en todos los pisos como en los edificios normales?, me preguntaba. Las explicaciones fueron varias, un empleado acostumbrado a esta clase de "steps" de ocho horas dijo que era por seguridad, mientras que otra persona señaló que el motivo era distribuir mejor al flujo de personas que allí laboran.
Otro edificio público, si se le puede llamar edificio a esa viejísima y casi ruinosa estructura, es el que alberga la Alcaldía de Panamá. Allí sus dos elevadores también dan un servicio "especial". Uno se detiene únicamente en los pisos 3 y 6, y el otro lo hace en el 4 y el 7.
Allí tampoco nos dieron razones muy científicas sobre el funcionamiento de los elevadores. El operador dijo que así estaba programado, mientras que una de las empleadas municipales especuló que la antigüedad de los aparatos les impedía detenerse en todos los pisos. Cosas de nuestro Panamá insólito.
Desde 1962 el IEA no ha perdido un peritaje.
Si un producto es rechazado dos veces en su solicitud de registro sanitario no podrá entrar más a Panamá.
Al que pasa un análisis de control de calidad el MINSA le entrega una certificación sino se lleva a un proceso legal.
Cuando el producto es rechazado el distribuidor tiene la oportunidad de presentar un reclamo.