Según la información publicada en Prensa Latina, la ASEP no menciona el rechazo popular a la obra que ponía en peligro la sostenibilidad del medio ambiente, según sus críticos, y argumenta que la decisión fue "debido a que la empresa sobrepasa el límite permitido por la ley para generar energía".
Se trata de la Ley 6 de 3 de febrero de 1997, por la cual se dicta un Marco Regulatorio e Institucional para la Prestación del Servicio Público de Electricidad, y restringe la aprobación de nuevas concesiones a las empresas de generación.
La poderosa AES Panamá, con matriz en Estados Unidos, actualmente suple al mercado nacional el 27 por ciento de la energía producida y en 2012 llegarán al 35. Cuando entre en operación la fase Uno en septiembre, tendrá 705 megavatios de capacidad instalada.