La Policía Nacional investiga la posibilidad de que el asesinato ayer de la señora Mireya López Morales sea una represalia por la captura el lunes de 13 cabecillas de la banda “Bagdad” de El Chorrillo.
Fuentes bien informadas revelaron a Panamá Américaque se investiga la posible filtración de la identidad de quien les está pasando información sensitiva a las autoridades sobre “La Bagdad”. El nombre del “sapo” lo conocen muy pocas personas, por lo que debe estar protegido.
Este diario consultó al director de la Dirección de Investigación Judicial, Javier Carrillo, quien dijo: “No puedo asegurar esa versión, pero podría ser verdad, tenemos que investigar”.
La Policía quiere saber de dónde los pandilleros sacaron la supuesta información de que algún familiar de López Morales pudo participar en la captura de los miembros de “La Bagdad”, y si la orden de dispararle provino de la cárcel en donde están recluidos varios cabecillas.
Las unidades policiales capturaron ayer a dos sospechosos de participar en este asesinato, apodados “Dondon” y “Poroto”.
En plena vía Estudiante y ante la mirada de los transeúntes, un hombre disparó cuatro proyectiles contra López Morales, a quien hirió con un disparo en el rostro, mientras que otra bala alcanzó a la niña Anayansi González, de 10 años, cuando se dirigía a la escuela Justo Arosemena.
López Morales fue herida cuando llegaba a su trabajo en el Instituto Nacional, y horas después murió en el Hospital Santo Tomás.
Mientras que Anayansi fue intervenida quirúrgicamente. El director del Hospital del Niño, Alberto Bissot indicó que la niña solo sufrió una pequeña laceración en el hígado. Aseguró que ella está bien, pese a que mantiene en su cuerpo la bala.
La histeria y la angustia se apoderaron de los presentes. Los estudiantes del Instituto que llegaban para realizar sus exámenes, miraban con asombro a la mujer tendida en el pavimento en medio de un charco de sangre.