Pero hoy, lejos de constituir un ejemplo, se ha convertido de la noche a la mañana en una persona repudiada por la sociedad, luego de que confesara haber ultimado de 14 puñaladas a monseñor Jorge Altafulla, párroco de la Iglesia Nuestra Señora de Guadalupe, en la ciudad capital.
Sin embargo, sus profesores en la Facultad de Derecho de la Universidad de Panamá, como tampoco sus compañeros de clases ni sus vecinos, se explican qué hay detrás de un asesinato ejecutado por un joven considerado, incluso, líder de grupo.
"Sucio, no toques a mis pelaos", fue la frase escrita en el piso por el presunto homicida. Es la misma nota que el subdirector de la Policía Técnica Judicial (PTJ), Javier Chérigo, se apresuró a justificar como un elemento dejado en la escena del crimen para desviar las investigaciones.
Al respecto, el abogado Rafael Rodríguez manifestó ayer que Chérigo no debe partir de premisas a priori, porque aún no se sabe cuál fue el móvil del asesinato ni ha concluido la investigación.
Asimismo, manifestó que la Iglesia Católica debe permitir a las autoridades realizar su trabajo, al tiempo que recalcó que Marcos merece una defensa objetiva, por lo que ningún funcionario debe emitir juicios a priori, sin tener la idoneidad científica para hacerlo.
Manjarrez Davis confesó haber asesinado a monseñor Jorge Altafulla porque éste lo expulsó por conductas impropias del Seminario Mayor San José siete años atrás, cuando él intentó estudiar sacerdocio.
El homicida confesó el crimen ante su hermana y el equipo de investigadores a la 1:30 a.m. de ayer, luego de más de 26 horas de apuñalar 14 veces con un cuchillo de 10 pulgadas a monseñor Altafulla, quien intentó defenderse durante el ataque.
Paso a paso cuáles fueron los movimientos del asesino antes y después de cometer el ilícito.

Según el subdirector de la Policía Técnica Judicial (PTJ), Javier Chérigo y el fiscal auxiliar, Carlos Augusto Herrera, Manjarrez planificó el asesinato, pues utilizó guantes, limpió el cuchillo que usó y quemó sus ropas. Indicaron que los siquiatras que lo han observado lo consideran imputable, pues estuvo consciente de todo lo que hizo.
Chérigo aseguró que el itinerario seguido por Manjarrez Davis denota que se trata de una persona con un buen nivel de inteligencia, que no actuó de manera apresurada, sino que meditó sus acciones tras haber matado a su víctima.
Explicó que desde las 5:00 p.m. del día domingo, Manjarrez Davis se encontraba en la Iglesia de Guadalupe y había solicitado hablar con monseñor. Informó que en dos ocasiones el homicida desvió a un feligrés que intentaba conversar con el sacerdote.
En este momento, Manjarrez Davis logra colarse a la habitación de monseñor e inicialmente intentó estrangularlo, pero después lo atacó con un cuchillo que encontró en la iglesia.
Tras cometer el crimen, escribe en el piso de la habitación el mensaje con piloto rojo, que a juicio de Chérigo, fue para confundir las investigaciones.
Según el fiscal Herrera la nota dejada por el victimario trataba de dañar la personalidad de monseñor y provocar confusión entre el equipo de investigadores. Indicó que en el primer interrogatorio Manjarrez expresó que quería hacer daño con este mensaje.
Negó la existencia de una lista de sacerdotes que se encontrarían amenazados de muerte, pero otras fuentes eclesiásticas manifestaron que hay un autodenominado Comando de Liberación Anticlero que había ejecutado una serie de advertencias contra miembros de la Iglesia.
Sostuvo que el detenido incubó un resentimiento contra monseñor por varios años, luego que en 1995 fuera obligado a salir del seminario. Además negó que la exclusión del seminario estuviese relacionada con algún tipo de conducta sexual inapropiada. Paralelamente, jóvenes vinculados con Manjarrez Davis señalaron haber sido objeto de algún tipo de abuso sexual en varias ocasiones por parte de éste.
Por otro lado, hoy, a las 8:30a.m. llegará el féretro con los restos de monseñor a la Catedral Metropolitana. A las 11:00a.m. se oficiará una Eucaristía Solemne. En tanto, mañana, a las 8:30a.m. llegará el féretro a la Iglesia de Guadalupe en Calle 50 y a las 11:30 "la comunidad parroquial celebrará la Pascua de Jesús y la de su párroco , el P. Jorge", según un comunicado de la Iglesia Católica.